Uno de cada tres robos de artes se comete en Castilla y León
Bien puede ser una ermita en pleno monte con la puerta de entrada forzada y su interior saqueado, un visitante de un museo que pasa de ser un interesado por el arte a un ladrón que consigue burlar los escasos medios de seguridad y llevarse una pieza, o una banda organizada que expolia un yacimiento arqueológico.
La zona de Castilla y León ha sido innumerables veces objeto de robos y saqueo del patrimonio artístico y cultural provocando una alarma muchas veces justificada. Está región cuenta con más de dos mil quinientos municipios casi todos con iglesias, yacimientos de interés arqueológico y museos. Esto es una fuente de atracción imparable para los amigos de lo ajeno, esta actividad ha sufrido un importante aumento a partir del 2007 coincidiendo con el repunte de la crisis.
Esta región según la UCO Unidad Central Operativa de la Guardia Civil es la más castigada por este tipo de delitos, situando uno de cada tres delitos en esta zona. Este tipo de delito es uno que no levanta mucho la alarma social, pero que en los últimos años tras el aumento de la crisis ha sufrido un aumento significativo.
Gran parte del material robado se recupera, tras el robo lo normal es que el objeto se oculte para tratar más tarde de introducirlo en el mercado legal, bien mediante engaño o con la colaboración de otros comerciantes sin escrúpulos. Es en este punto donde es posible recuperar la mayoría de las piezas, bien con el tratante de arte, con el anticuario o con el comprador final, en este punto es donde aparecen la mayoría de las obras de arte.







