Seguridad para el hogar
El hogar evoca siempre comodidad, calidez y, sobre todo, seguridad. Ahora bien, el volumen de accidentes domésticos que se registran aumenta cada año. Según el último informe del Instituto Nacional de Consumo, sólo durante 2003, 13 de cada 100 domicilios españoles sufrieron algún tipo de siniestro doméstico. Una cifra nada desdeñable que invita a pensar que la seguridad en el hogar es un factor que debemos tener en cuenta si queremos que nuestra casa se convierta en el ‘hogar, dulce hogar’ con el que siempre hemos soñado.
El 90% de los accidentes que se producen dentro de las lindes de nuestra casa podrían evitarse. Para ello, basta con tomar una serie de precauciones que, aunque a priori puedan parecer costosas, son muy eficaces.
Las lesiones relacionadas con las actividades domésticas son aquellas que ocurren durante la ejecución de actividades no remuneradas y que ocupan buena parte de nuestro tiempo. Hasta ahora han estado poco estudiadas en cuanto a su número y emplazamiento en el que se producen. Ante esta situación, la Unión Europea aprobó en 1981 un sistema que permitiese estudiar estos siniestros (conocido por el acrónimo EHLASS) y que en nuestro país ha derivado en DADO (Detección de Accidentes Domésticos y de Ocio). A través de este programa el Instituto Nacional de Consumo elabora estudios, de los que se desprenden algunos datos a tener en cuenta. Los accidentes domésticos más frecuentes son las caídas (42,9%), seguidos de los aplastamientos, cortes y desgarros (18,3%) y de los golpes (15,1%). Las quemaduras también forman parte de esta lista de incidencias con un 10,9% del total. En cuanto a los grupos de edad más afectados, son las mujeres mayores de 45 años quienes lideran el ranking, no por ser más patosas, sino porque son las que más tiempo pasan dentro del hogar. Los varones de más de 65 años son otro colectivo de riesgo, aunque en cuanto a golpes y choques son más frecuentes entre quienes tienen de 5 a 14 años.
Cada año se producen 80.000 denuncias por robos en domicilios. Un ladrón profesional entiende de cerrojos y puertas, además de saber discernir entre una casa que está habitada y otra sin ocupar. Por otro lado, intuye de manera rápida dónde pueden estar guardadas las joyas o el dinero, por lo que todas las precauciones para hacer de nuestro hogar un espacio seguro pueden resultar pocas. Los sistemas de alarmas son una medida infalible contra los amigos de lo ajeno. Sólo deberemos adaptarlos a nuestras necesidades, dependiendo de si vivimos en un piso o en un chalet, ya que el riesgo es mayor en este último caso. Otra medida preventiva es contar con la colaboración de los vecinos, que pueden ayudarnos a comprobar de vez en cuando que todo está en orden en caso de que nos ausentemos por un tiempo. Por último, contar con un buen seguro de hogar es imprescindible a la hora de garantizar nuestras pertenencias
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